¿Cómo se está perdiendo la vida en Jerusalén?

En Jerusalén, casi todos quedan atrapados en el tráfico y caminan con la cabeza baja bajo nubes de polvo de las obras de infraestructura, sin notar lo que están dejando pasar

La Jerusalén de hoy parece una ciudad permanentemente en obras. Cortes de calles, congestión intensa, excavaciones abiertas y trabajos continuos del tren ligero marcan la vida diaria. El polvo permanece en el aire, las aceras parecen temporales y hasta los trayectos más cortos requieren tiempo y paciencia. La rutina se ha vuelto mecánica: trabajo, desplazamientos, regreso a casa. En ese proceso, muchos dejan de mirar a su alrededor. No solo se pierde tiempo, también la capacidad de detenerse, respirar y percibir la vida que existe más allá del ruido constante.

¿Por qué el Jardín de las Rosas de Jerusalén está casi siempre vacío?

Oculto a plena vista, cerca del Knesset y de los edificios gubernamentales, el Jardín de las Rosas de Jerusalén, también conocido como Jardín Wohl, continúa existiendo en silencio. Uno de los parques públicos más antiguos de la ciudad, fue renovado recientemente con mejoras en los senderos, las áreas de agua y el paisajismo. En días como estos, cuando el sol de invierno se filtra entre las nubes, el jardín parece separado de la ciudad que lo rodea: agua tranquila, verde, aves y un silencio cada vez más raro en Jerusalén. No es una atracción turística ni un lugar de ocio, sino un espacio urbano cuidado que permanece allí cada día, mientras para muchos habitantes de Jerusalén la vida misma simplemente pasa a su lado.