¿De verdad puede olvidarse el derbi de Jerusalén?

El equipo moderado de Jerusalén muestra señales de recuperación en el campo, mientras persisten las preguntas sobre lo ocurrido tras el derbi
Aficionados y jugadores de Hapoel Jerusalem celebran juntos la victoria como visitantes en Ashdod
Aficionados y jugadores de Hapoel Jerusalem celebran juntos la victoria como visitantes en Ashdod (Screenshot: The Sports Channel)

Casi dos semanas han pasado desde los incidentes preocupantes que se produjeron después del derbi de Jerusalén, pero hasta ahora no ha habido ninguna respuesta oficial por parte del equipo moderado de Jerusalén, Hapoel Jerusalem. El silencio sigue siendo llamativo.

En contraste, un incidente relacionado con la presunta agresión a un guardia de seguridad árabe por parte de agentes policiales de paisano provocó una reacción rápida y una condena firme, considerada justificada. ¿No merecen los aficionados de Hapoel Jerusalem el mismo nivel de atención y rendición de cuentas?

Al mismo tiempo, el equipo de derechas de Jerusalén, Beitar Jerusalem, que fue anfitrión del derbi y tras el cual se registraron incidentes graves, incluido el lanzamiento de una piedra contra un autobús que transportaba a aficionados de Hapoel Jerusalem, optó también por un silencio incómodo.

La Asociación Israelí de Fútbol y la administración de la liga, que suelen emitir comunicados con rapidez sobre casi cualquier asunto, permanecieron igualmente en silencio en esta ocasión.

Lo más preocupante es la postura del fiscal de la asociación, que hasta el momento no ha presentado cargos contra Beitar Jerusalem por los hechos. Para muchos, esta actitud refuerza la sensación de que la rendición de cuentas no se aplica de manera equitativa.

Mientras tanto, voces de figuras mediáticas y portavoces no oficiales vinculados a Beitar Jerusalem dominaron el debate público. Por un lado, se apresuraron a condenar cualquier forma de violencia. Por otro, advirtieron contra la “estigmatización” de toda la afición, subrayando que la responsabilidad recae solo en “una minoría”, y al mismo tiempo señalaron a seguidores de otros clubes, una maniobra que muchos interpretan como un intento de desviar la atención del club al que apoyan.

De 9 jugadores a 10 – ¿cómo llegar a 11?

En el plano deportivo, la victoria a domicilio en Ashdod, junto con los resultados de los rivales de la parte baja de la tabla, supuso un paso importante para recortar distancias y devolver a Hapoel Jerusalem a una lucha realista por la permanencia en la máxima categoría. Los jugadores destacados del derbi mantuvieron su buen nivel, con Cedric Don sobresaliendo tras marcar dos goles. En cambio, la decisión de dejar a Guy Badash en el banquillo resultó eficaz. Aun así, el equipo sigue dando la impresión de jugar diez contra once y, si el entrenador Ziv Arie decide también prescindir de Matan Hozez, Hapoel Jerusalem podría presentar por primera vez un once completo frente a Hapoel Haifa el sábado.

El partido contra Hapoel Haifa es crucial y representa una prueba exigente. Aunque el rival atraviesa un mal momento y es un competidor directo en la lucha por la permanencia, la dura derrota sufrida por Hapoel Jerusalem en el estadio Sami Ofer no puede ignorarse. El ambiente positivo tras el triunfo en Ashdod recuerda a las sensaciones previas al encuentro ante Bnei Reina, y se espera que el equipo evite una confianza excesiva e injustificada. La continuidad es ahora el principal objetivo.

Conviene recordar que las dos victorias más recientes llegaron como visitante. Tradicionalmente, cuando el estadio Teddy se llena en horarios favorables, Hapoel Jerusalem suele tener dificultades. Evitar esa trampa será decisivo.