El Loro Verde de Jerusalén – ¿Quién es el Intruso?

Visto en Bloomfield Garden y en numerosos parques de Jerusalén, el rose-ringed parakeet se ha convertido en una presencia permanente del paisaje urbano

En Bloomfield Garden, en Jerusalén, quienes pasean levantan la vista y descubren un loro verde posado con calma sobre un cable eléctrico. El ave no parece nerviosa ni apurada. Observa su entorno con la seguridad de quien conoce bien el lugar. Se trata del rose-ringed parakeet, una especie que ha ido incorporándose, de forma silenciosa pero constante, al cielo urbano de Jerusalén.

El rose-ringed parakeet es un loro de tamaño medio, con un pico curvado y fuerte y una cola larga. Su plumaje verde intenso destaca entre los árboles y las construcciones de la ciudad, y en los machos adultos se aprecia un anillo oscuro alrededor del cuello. Antes poco común, hoy es una imagen habitual en parques públicos, avenidas arboladas y zonas residenciales de Jerusalén. Bloomfield Garden, con sus árboles altos y su relativa tranquilidad, ofrece un entorno ideal para el descanso y la alimentación.

Hay algo desconcertante en ver a un loro tropical integrado en la rutina diaria de Jerusalén. El ave no evita a las personas. Se posa en cables y copas de árboles, emite llamadas sonoras y se desplaza por la ciudad como si siempre hubiera formado parte de ella. Para muchos residentes, el loro verde ya es un elemento familiar del paisaje urbano.

¿Por qué este loro verde es considerado un intruso en Jerusalén?

Detrás de sus colores llamativos hay una historia ecológica más compleja. En Israel, el rose-ringed parakeet está clasificado como una especie invasora, es decir, no autóctona e introducida a través de la actividad humana. Originario del sur de Asia y de África, el ave fue llevada a numerosos países como mascota.

Con el tiempo, algunos ejemplares escaparon o fueron liberados y lograron sobrevivir y reproducirse en la naturaleza. Jerusalén se ha mostrado especialmente favorable para su asentamiento. La especie se adapta con rapidez, vive en grupos y aprovecha los recursos alimentarios y los lugares de nidificación que ofrece el entorno urbano. Su expansión ha generado preocupación entre expertos ambientales debido a la competencia con aves locales por nidos y recursos.

Aun así, la realidad es más matizada. El loro verde ya no es un visitante ocasional. Se ha establecido, transformando poco a poco el paisaje sonoro y visual de la ciudad. Ya sea visto como un desafío ecológico o como un inesperado toque de color en el cielo, el loro sobre Bloomfield Garden refleja una transformación más amplia, una ciudad donde la vida silvestre y el espacio urbano están cada vez más entrelazados.