¿La Entrada a Jerusalén es Vulnerable?

Lo que revela el caso reciente en la entrada a Jerusalén sobre las brechas de seguridad y la rutina diaria

Las entradas a Jerusalén se encuentran entre los corredores de tráfico más transitados de Israel. Miles de vehículos pasan por ellas cada día camino al trabajo, a la escuela, a bases militares y a hospitales. Para la mayoría de los conductores, es solo otro control, otro atasco y un pequeño retraso.

Con el tiempo, esta rutina se volvió casi imperceptible.

A principios de febrero, esa rutina se vio interrumpida temporalmente. Un hombre de unos 50 años, procedente de Qalandiya, fue detenido tras verse involucrado en un accidente de tráfico en una de las entradas a Jerusalén. Durante la inspección de su vehículo, se encontraron cuchillos y ropa de estilo militar vinculada a una organización terrorista.

Según la investigación, planeaba llevar a cabo un ataque combinado de atropello y apuñalamiento en el puesto de control de Hizma.

La Policía del Distrito de Jerusalén declaró: “La investigación muestra que el sospechoso actuó por motivos nacionalistas, planificó sus acciones durante un largo período y se dirigía a realizar un ataque combinado. La acción policial permitió frustrar el plan y detenerlo”.

¿Es el puesto de control de Hizma un objetivo fácil para ataques?

El puesto de control de Hizma es uno de los principales accesos a Jerusalén desde el norte. Maneja un tráfico intenso, con vehículos que avanzan lentamente, autobuses, soldados y civiles compartiendo un espacio reducido, especialmente en horas punta.

Según los investigadores, este era el objetivo previsto. En condiciones tan congestionadas, incluso un solo vehículo puede causar graves daños en segundos. Un ataque combinado de atropello y apuñalamiento en este lugar podría convertirse rápidamente en un incidente con numerosas víctimas.

En este caso, el sospechoso fue detenido antes de llegar al puesto de control, tras verse involucrado en un accidente provocado por él mismo en la entrada a Jerusalén. El plan fue interrumpido no por una alerta pública, sino por un incidente inesperado en la carretera.

¿Qué dice este caso sobre la seguridad en las entradas a Jerusalén?

Jerusalén está más protegida que la mayoría de las ciudades de Israel. Cámaras, patrullas y puestos de control forman múltiples capas de protección. Al mismo tiempo, el sistema depende en gran medida de la rutina y de inspecciones selectivas.

La mayoría de los conductores no son sometidos a controles exhaustivos, y las autoridades de seguridad parten de la base de que la gran mayoría no representa una amenaza.

En este caso, la policía afirma que el sospechoso llevaba meses planificando sus acciones. Circuló por la zona con equipo en su vehículo y llegó a la entrada a Jerusalén sin despertar sospechas inmediatas. Solo el accidente reveló sus intenciones.

La detención posterior de su hijo, tras hallarse material de incitación y banderas de Hamás en su domicilio, reforzó la evaluación policial de que no se trataba de un incidente aislado.

El caso no cambia la realidad de la seguridad en Jerusalén de la noche a la mañana. Sin embargo, recuerda lo fina que puede ser la línea entre la rutina y la crisis, especialmente en las entradas de la ciudad.