Robado: ¿Qué se incautó en la redada cerca de Jerusalén?

Cigarrillos de contrabando, vehículos robados: la Policía del Distrito de Jerusalén irrumpió en Kafr Aqab

Entre tiendas de alimentos abarrotadas, calles comerciales estrechas y un tráfico intenso, esta semana se llevó a cabo en Kafr Aqab, al norte de Jerusalén, una de las operaciones de control más amplias registradas en la zona en los últimos años. No fue una reacción puntual ante un hecho aislado, sino una acción coordinada y multilateral destinada a trazar una línea clara entre el espacio cívico regulado y un área donde las infracciones se habían vuelto habituales.

Agentes de la Policía del Distrito de Jerusalén, junto con fuerzas de la Policía de Fronteras, efectivos de las FDI de la Brigada Binyamin y diversos organismos civiles de fiscalización, actuaron de forma simultánea en varios puntos. Las inspecciones se centraron inicialmente en comercios de venta de alimentos ante la sospecha de almacenamiento de productos no aptos para el consumo, pero pronto emergió un panorama mucho más amplio: miles de huevos sin supervisión ni condiciones adecuadas de conservación, cigarrillos presuntamente introducidos de contrabando desde zonas vecinas por un valor de decenas de miles de shéquels, y vehículos que circulaban en el espacio público pese a fuertes indicios de que eran robados.

Los huevos incautados fueron confiscados y destruidos en el lugar. Los cigarrillos se trasladaron para investigaciones posteriores, mientras que los propietarios de los comercios recibieron multas y se iniciaron procesos administrativos. De forma paralela, la policía incautó ocho vehículos sospechosos de robo, otros siete fueron retirados por la Autoridad de Ejecución y Cobranza, se emitieron numerosas sanciones de tráfico y varios vehículos considerados peligrosos fueron retirados de la circulación. También se desmontaron carteles y estructuras ilegales, y se registraron cientos de actas de fiscalización en distintos ámbitos.

¿Por qué la Policía del Distrito de Jerusalén centra la fiscalización en Kafr Aqab?

Según las autoridades, la actividad en Kafr Aqab forma parte de un contexto más amplio. La zona se sitúa sobre un eje vial central donde confluyen comercio no regulado, circulación densa y niveles parciales de control. La fiscalización económica, sanitaria y de tráfico se concibe aquí no solo como una cuestión de orden público, sino como una herramienta para frenar delitos de mayor alcance, desde el contrabando hasta el robo de vehículos.

Desde la Policía del Distrito de Jerusalén se informó: «Se trata de una amplia operación de fiscalización y gobernanza que transmite un mensaje claro y contundente: quien infrinja la ley se enfrentará a una aplicación firme, inmediata y sin concesiones. La Policía de Israel y todos los organismos de fiscalización actuarán con determinación y tolerancia cero contra cualquiera que elija violar la ley.»

En definitiva, más allá del listado de incautaciones y sanciones, la operación buscó enviar un mensaje sencillo: incluso en zonas complejas, la ley no es una recomendación. Es un límite que el Estado pretende hacer cumplir de forma constante y con una presencia visible sobre el terreno.