Equipos de la Autoridad de Tierras de Israel, acompañados por fuerzas de seguridad de la Policía de Israel, demolieron la mañana del martes los edificios del complejo de la sede de la UNRWA en el barrio de Sheikh Jarrah, en Jerusalén Oriental.
Los equipos trabajaron en el lugar durante varias horas, utilizando bulldozers para destruir los edificios que servían a los empleados de la UNRWA, algunos como oficinas y otros como depósitos. Un cartel que prohibía la entrada fue colgado en la puerta principal del complejo, y una bandera de Israel fue izada en el mástil de uno de los edificios que no fue demolido.
A los empleados de la UNRWA se les había ordenado abandonar el complejo tiempo atrás, y semanas antes el lugar ya había sido vaciado de todo su contenido. Hace pocos días también se enviaron avisos a las escuelas operadas por la UNRWA en Jerusalén y a la clínica de la organización en la Ciudad Vieja sobre el corte del suministro de agua y electricidad.
¿Quién lideró la demolición de la sede de la UNRWA en Jerusalén?
Al frente de la fuerza que actuó hoy en el complejo estuvo el ministro de Seguridad Nacional Itamar Ben Gvir, junto al vicealcalde de Jerusalén Arieh King. Ben Gvir publicó en su cuenta en la plataforma X el siguiente mensaje: “Un día histórico, un día de celebración, un día muy importante para la gobernanza en Jerusalén. Durante años estos partidarios del terrorismo estuvieron aquí, y hoy estos partidarios del terrorismo están siendo expulsados de aquí junto con todo lo que construyeron. ¡Así se actuará con todo partidario del terrorismo!”.
La acción en Jerusalén marca el fin de la implementación práctica de la “Ley para Terminar la Actividad de la UNRWA en el Territorio del Estado de Israel, 2024”, aprobada por la Knéset tras el ataque sangriento de Hamás del 7 de octubre de 2023 y después de que se revelara que muchos empleados de la UNRWA estaban entre los terroristas que participaron en el brutal asalto. Entre otras disposiciones, la ley establece que la UNRWA “no operará ninguna oficina, no prestará ningún servicio y no realizará ninguna actividad, directa o indirectamente, en el territorio soberano del Estado de Israel”.
¿Cómo respondió la ONU a la demolición en Jerusalén Oriental?
En respuesta, el comisionado general de la UNRWA, Philippe Lazzarini, publicó un mensaje furioso en su cuenta, en el que dijo entre otras cosas: “Un nuevo nivel de desafío abierto y deliberado al derecho internacional, incluidos los privilegios e inmunidades de las Naciones Unidas, por parte del Estado de Israel”.
Lazzarini añadió: “A primera hora de esta mañana, fuerzas israelíes irrumpieron en la sede de la UNRWA en Jerusalén Oriental, un sitio perteneciente a las Naciones Unidas. Bulldozers entraron en el complejo y comenzaron a demoler los edificios en su interior, bajo la supervisión de miembros de la Knéset y de un ministro del gobierno. Este es un ataque sin precedentes contra una agencia de la ONU y sus instalaciones. Al igual que todos los Estados miembros de la ONU y los países comprometidos con un orden internacional basado en normas, Israel está obligado a proteger y respetar la inmunidad de las instalaciones de la ONU… No hay lugar para excepciones. Esto debe servir como una señal de advertencia. Lo que hoy ocurre con la UNRWA ocurrirá mañana con cualquier organización internacional o misión diplomática, ya sea en el territorio palestino ocupado o en cualquier otro lugar del mundo. El derecho internacional ha estado durante demasiado tiempo bajo ataques crecientes y corre el riesgo de volverse irrelevante en ausencia de una respuesta de los Estados miembros”.


