¿Un nuevo acceso a Jerusalén desde el norte?

Un amplio plan de construcción busca transformar la entrada norte de Jerusalén
El cruce de French Hill en el norte de Jerusalén como parte de un plan para transformar la entrada de la ciudad (Rendering: Pross Architects)
El cruce de French Hill en el norte de Jerusalén como parte de un plan para transformar la entrada de la ciudad (Rendering: Pross Architects)

En los últimos años, Jerusalén ha concentrado su impulso de desarrollo en los accesos estratégicos de la ciudad. La política de planificación urbana prioriza el fortalecimiento de las principales entradas, la integración del transporte público con proyectos urbanos densos y de uso mixto, y la creación de entornos urbanos activos que conecten barrios residenciales con polos de empleo en expansión. En este marco general, el norte de Jerusalén se perfila como uno de los principales focos de transformación urbana.

En este contexto, el Comité Local de Planificación y Construcción del Municipio de Jerusalén recomendó avanzar con un amplio plan de edificación en el cruce de French Hill, uno de los principales accesos al norte de la ciudad. El proyecto propone redefinir el área situada entre el barrio de French Hill, Pisgat Ze’ev y el entorno de la avenida Yigal Yadin, mediante la creación de un distrito urbano de uso mixto que combine viviendas, comercio, empleo y edificios públicos, con conexión directa al tren ligero y a un centro de estacionamiento park-and-ride.

¿Cómo podría el proyecto en el cruce de French Hill impactar el norte de Jerusalén?

Según el plan, el complejo incluirá edificios residenciales y de oficinas de hasta 35 pisos, junto con una plaza urbana activa, edificios públicos y espacios abiertos para uso comunitario. El enfoque urbanístico pone el acento en la caminabilidad, el acceso eficiente al transporte público y la integración física con los barrios circundantes. En el municipio consideran que el proyecto forma parte de una estrategia más amplia para reforzar la entrada norte de Jerusalén, reducir la dependencia del automóvil privado y crear nuevos centros urbanos que respalden el crecimiento a largo plazo y la calidad de vida.

El alcalde de Jerusalén, Moshe Lion, señaló: «La revolución de la vivienda en Jerusalén late con toda su fuerza a través de su corazón: la renovación urbana, que está transformando las calles, los barrios y las comunidades. La renovación urbana aporta justicia social, económica y ambiental. Me enorgullece que estemos liderando este ámbito en Israel, al tiempo que preservamos el carácter histórico y único de la capital».